La granja de Massimo Balduzzi está dirigida por su propietario, de tan sólo 30 años, con dedicación y pasión, confiando en su extraordinario talento y en el valor -pero también obstinación- que le permiten afrontar los retos diarios.
Massimo se ocupa personalmente de todos los aspectos: cría, selecciona y despieza la oveja Gigante Bergamasca para ofrecer un producto de excelencia tradicional.
Aquí, la venta es directa: del productor al consumidor, sin intermediarios.
El propio Massimo Balduzzi se encarga de la entrega a restaurantes y tabernas, en la provincia de Bérgamo pero también en Milán, de sus productos, envasados al vacío y etiquetados individualmente con los datos de trazabilidad.
Un servicio que garantiza la máxima frescura y preserva la alta calidad de la carne.
La granja Balduzzi procesa unos tres animales a la semana, ofreciendo carne fresca en varios cortes.
Además, a lo largo de los años, Massimo ha desarrollado una gama de embutidos para satisfacer la creciente demanda de una clientela refinada y exigente, incluso en el ámbito de los productos derivados del cerdo.
He aquí, pues, el salchichón de oveja, el violín y la castradina: productos de la antigua cultura culinaria oróbica que hoy acompañan menús refinados y con clase, precisamente por la calidad de la materia prima y la hábil elaboración.
La granja está abierta sólo con reserva previa.